Boca volvió a sufrir en un partido internacional, pero logró reaccionar y venció 3-1 a Recoleta en la cancha de Huracán. El equipo comenzó en desventaja tras un error defensivo y un gol tempranero de Pedro Ríos, pero pudo dar vuelta la historia.
Con el ingreso de Sebastián Villa en el segundo tiempo y una mejora en su juego, el Xeneize consiguió una diferencia que podría resultar decisiva de cara a la revancha del próximo martes en Paraguay. El triunfo también le permite llegar con mayor tranquilidad pese al desgaste de haber disputado tres partidos en apenas seis días.
