Un adolescente en Bogotá terminó en una sala de urgencias luego de introducirse una pila en el ano, convencido de que así obtendría “más energía” para estudiar.
El joven llegó al hospital acompañado por dos hombres que dijeron ser familiares y explicó que había seguido un supuesto consejo leído en internet. Según esa falsa recomendación, colocar la batería en esa zona del cuerpo le permitiría recuperar fuerzas para continuar con sus tareas académicas.
Los médicos lograron extraer el objeto y confirmaron que el paciente presentaba fuertes dolores. Su padre relató que el adolescente llevaba varios días encerrado estudiando y creyó en la promesa difundida en la red.
Desde el centro asistencial advirtieron que este tipo de prácticas carece de fundamento y puede provocar lesiones graves y poner en riesgo la salud.
