Los Testigos de Jehová anunciaron una importante modificación en su postura sobre los tratamientos con sangre. A partir de una nueva resolución de septiembre de 2026, la aceptación o donación de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas y plasma provenientes de terceros dejará de ser considerada una infracción religiosa y pasará a ser una decisión de conciencia individual.
La organización mantuvo durante décadas una postura restrictiva basada en su interpretación de textos bíblicos, especialmente el mandato de “abstenerse de la sangre”. En años anteriores ya había flexibilizado su posición respecto de determinadas fracciones sanguíneas y, a comienzos de 2026, sobre las autotransfusiones.
La nueva medida representa un cambio significativo en una de las cuestiones médicas que históricamente más controversias y dilemas éticos generó dentro de la comunidad religiosa.
