La muerte de Manuel “Manolo” Escudero, ocurrida el 19 de noviembre de 2024 mientras realizaba una maniobra con un camión en un predio de OPSur sobre la Ruta 26, volvió a poner bajo la lupa las condiciones de seguridad y los pasivos ambientales de la actividad petrolera.
Escudero, de 60 años, cayó con su camión dentro de una batea y la cabina quedó sumergida. Su esposa denunció posteriormente que los trabajadores realizaban maniobras al borde de una pileta de unos ocho metros, en condiciones que, según sostuvo, implicaban riesgos conocidos.
El caso se suma a la problemática de los pasivos petroleros de Comodoro: pozos inactivos, instalaciones abandonadas, ductos y suelos afectados por hidrocarburos. El Municipio inició acciones contra YPF para exigir la identificación, saneamiento y remediación de estos sitios y señaló la existencia de más de 1.600 pozos inactivos o abiertos.
A casi dos años de aquella tragedia, persiste el reclamo por mayores controles, seguridad laboral y remediación ambiental, mientras distintos sectores advierten que numerosos riesgos vinculados a la actividad petrolera todavía permanecen sin resolver.
